Convivir con una persona con Alzheimer. Cómo actuar en casa

Alzheimer tratamientos

Convivir con una persona con Alzheimer es una situación novedosa y delicada para la familia. En la siguiente entrada, pretendemos dar una serie de pautas y herramientas para manejar las diferentes dificultades que pueden surgir en la convivencia con una persona con demencia.

 

 

Convivir con los problemas de conducta de una persona con Alzheimer

Los problemas de conducta suelen ser los que más malestar ocasionan a la familia al convivir con una persona con Alzheimer, necesitando en ocasiones atención psicológica. Los problemas de conducta pueden ser muy diversos. Varían dependiendo de la persona y de la etapa de la enfermedad.

Las pautas que se mencionan a continuación no excluyen del uso de fármacos.

  • Manejar la conducta agresiva. En muchas ocasiones la conducta agresiva se desencadena por malestar, dolor, delirios, etc. Es fundamental conocer ante qué circunstancias aparece con el fin de que pueda prevenirse. Lo ideal es tener un ambiente estructurado y tranquilo. No se debe contradecir al paciente y debemos intentar reconducirlo a otra actividad.
  • Reducir el estado de ánimo deprimido. Los problemas emocionales pueden incluso anteceder al deterioro cognitivo. Algunos pacientes son conscientes de sus dificultades lo que les ocasiona un gran malestar. Para estos casos lo ideal es combinar el tratamiento farmacológico con el psicológico.
  • Manejar la apatía. Puede aparecer la pérdida de interés en actividades que antes le interesaban. En ocasiones llegan a la inactividad lo que puede dificultar convivir con una persona con Alzheimer. Para estos casos puede ser relevante establecer un horario con actividades que puedan ser del agrado del paciente.
  • Actuar ante las alucinaciones y delirios. Las pautas para reconducir estos momentos, son similares a los de la conducta agresiva. No discutir un delirio e introducir otra actividad que distraiga y agrade al paciente.
  • Mejorar los problemas de sueño. Es característico que aumente la latencia del sueño y la frecuencia de los despertares nocturnos. Lo que suele ocurrir, es que el paciente duerme a lo largo del día y no realiza ninguna actividad. Debemos intentar mantener ocupado a nuestro familiar y si es posible pasear o realizar ejercicio.

 

 

Convivir con los problemas físicos

Al igual que las funciones cognitivas sufren un deterioro progresivo, el componente físico, se va afectando lentamente. Los problemas frecuentes en movilidad y equilibrio, se deben a la afectación de las regiones cerebrales encargadas de su funcionamiento, así como, a los efectos secundarios de algunos fármacos.

  • Estabilizar los problemas de movilidad y equilibrio. Para esto es imprescindible que un fisioterapeuta experto en neurología evalúe y programe un tratamiento adecuado para el paciente. Estos tratamientos no son curativos, pero retrasará el progreso de las alteraciones físicas y ayudará a preservar la funcionalidad del paciente.
  • Evitar tropiezos y accidentes. En ocasiones, al convivir con una persona con Alzheimer, es imprescindible despejar y adaptar espacios del domicilio en el que se encuentra el paciente. Si es necesario, se deben utilizar herramientas que le ayuden a hacer más funcional su deambulación como andadores y bastones.
  • Encontrar la medicación adecuada. Su médico de referencia podrá orientarle sobre la medicación que debe tomar y si es necesario lo derivará al servicio de neurología. Es importante estar atento a los cambios que puedan surgir, ya que en ocasiones la medicación puede traer efectos secundarios relacionados con el componente físico.

 

 

Convivir con los problemas para el cuidado básico de la vida diaria

Conforme la enfermedad avanza, las personas con Alzheimer precisan de mayores cuidados para cumplir con las actividades instrumentales y básicas de la vida diaria.

  • Desarrollar las actividades instrumentales de la vida diaria. Entre ellas podemos mencionar: coger un autobús, hacer la compra, llamar por teléfono, pagar recibos, limpiar la casa, hacer la comida, etc. En las fases iniciales de la enfermedad pueden comenzar a deteriorarse. Frecuentemente, las familias asumen estas tareas y dejan que el paciente cese en su ocupación para no frustrarlo. Sin embargo, esto no es lo correcto ya que si el paciente deja de hacer una tarea, probablemente no podrá volver a hacerla. Esto conlleva a que vaya perdiendo funcionalidad rápidamente. Lo ideal, es que aún con dificultad, realice las tareas (en muchas ocasiones bajo supervisión).
  • Ayudar con las actividades básicas de la vida diaria. En este grupo se encuentra la higiene personal, el aseo, vestido, alimentación, control de esfínteres, etc. En las fases más avanzadas de la enfermedad, los pacientes necesitan ayuda para las actividades básicas de la vida diaria. Como se ha mencionado en el punto anterior, es fundamental intentar que el paciente las haga por sí solo o bajo supervisión. Debemos conceder todo el tiempo necesario, establecer rutinas y simplificar la actividad al máximo posible. Puede ser una buena idea sustituir los cordones y los botones por velcros y cremalleras. Dependiendo de la dificultad, supervisaremos o dirigiremos verbalmente. Si el paciente se beneficia podemos usar pictogramas con la cronología de la actividad. Debemos intentar evitar los movimientos bruscos y realizar la higiene y el vestido sentados. Es fundamental respetar la intimidad y privacidad de la persona, así como indicarle en todo momento lo que se va a hacer.

 

Convivir con los problemas de memoria

Los problemas de memoria son las alteraciones más conocidas. Sin embargo, no son los únicos componentes afectados. Convivir con personas con Alzheimer requiere de un periodo de adaptación.

 

  • Cómo actuar ante las primeras dificultades. Desde el inicio pueden surgir problemas de memoria, conductuales, del lenguaje, de planificación, etc. Lo que las caracteriza, es que no se daban con anterioridad y que se han vuelto frecuentes. Cuando esto sucede es necesario acudir a un especialista. Es fundamental realizar estimulación cognitiva desde las primeras fases, ya que este tratamiento junto a los fármacos va a conseguir estabilizar al paciente por un periodo de tiempo mayor.
  • Convivir con los olvidos. Es muy importante no culpabilizar al paciente y tratarlo de forma amable. Puede ser útil pedirle que escriba un diario, que guarde sus cosas siempre en el mismo sitio y que anote las citas en el calendario.
  • Cómo ayudarles cuando no le salen las palabras. La dificultad más frecuente, es que sepan lo que quieren decir pero no les salga la palabra. Cuando suceda podemos pedirle que intente explicárnoslo con otras palabras. Si por el contrario se centra en exclusiva en la palabra perdida, se agobiará y no conseguirá acceder a ella. Esta pauta es de crucial importancia cuando se convive con una persona con Alzheimer.
  • Evitar la desorientación personal. La pérdida de información sobre uno mismo y su familia es uno de los mayores miedos que tienen los pacientes y las personas que conviven con una persona con Alzheimer. Es importante dedicar un tiempo semanal en recordarle quién es, que cosas le gustan, quiénes son sus hijos, etc. Para ello podemos ayudarnos de fotografías y recuerdos. Una buena idea es regalarle un libro con sus recuerdos y compartir momentos agradables.

 

Miriam Panadero Logroño

Neuropsicóloga-Psicóloga General Sanitaria

Col. AN09096

 

 

One thought on “Convivir con una persona con Alzheimer. Cómo actuar en casa

  1. Información muy necesaria.
    He cuidado durante 15 años de mi madre, con Alzhéimer y fue realmente duro comprender la enfermedad y ver como poco a poco iba empeorando.
    Noches en vela sin saber que hacer y muchos muchos cambios en su comportamiento…Yo solo veía que mi familiar ya no estaba ahí.

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