Tratamiento de la demencia vascular

Parece difícil, pero deja que te orientemos


El tratamiento de la demencia vascular comienza con la prevención ya que está provocada por pequeños accidentes cerebrovasculares.

Una vez se detectan los síntomas, el tratamiento de la enfermedad conlleva dos vías: una farmacológica para que actúe sobre la sintomatología y una no farmacológica con el fin de mejorar la calidad de vida de la persona con demencia vascular.

¿Qué es la demencia vascular?

La demencia vascular es el deterioro cognitivo que se produce a causa de sufrir pequeños accidentes vasculares en el cerebro durante un tiempo prolongado. Estos pequeños accidentes vasculares cerebrales deterioran pequeñas zonas del cerebro afectando a la persona en múltiples facetas.

Estos pequeños accidentes cerebrovasculares silenciosos que se repiten en el tiempo, pueden provocar en el paciente sintomatología cognitiva, emocional y/o conductual

Causas de la demencia vascular

Los accidentes vasculares que desencadenan la demencia vascular pueden producirse por múltiples motivos y entre ellos están los siguientes:

  • Diabetes
  • Endurecimiento de las arterias o alguna enfermedad cardíaca
  • Presión arterial alta
  • Tabaquismo

Síntomas de la demencia vascular

Al igual que en el resto de demencias, en la demencia vascular aparecen dificultades cognitivas fundamentalmente como problemas de memoria, lenguaje, atención, etc.

No obstante pueden darse dependiendo de la localización de las lesiones vasculares, alteraciones conductuales, emocionales, así como alteraciones motoras.

Progresión de la demencia vascular

Al ser una demencia que está asociada a pequeños episodios (accidentes cerebrovasculares) la evolución suele ser escalonada, es decir, una persona mantiene los síntomas hasta sufrir nuevos problemas que lo hacen avanzar en ella.

Tratamiento de la demencia vascular

El tratamiento de la demencia vascular es similar al del resto de demencias. La manera óptima sería con farmacología y estimulación cognitiva.

Sin embargo, puede prevenirse en un alto porcentaje de casos modificando los factores de riesgo vasculares que influyen en esta patología.

La prevención se basa en llevar un estilo de vida saludable o bien complementar con farmacología aquellas dolencias que pueden desencadenar en accidentes cerebrovasculares y en consecuencia la demencia a edad avanzada.